viernes, 28 de noviembre de 2008

El arte de la guerra...


Un libro excelente, espero lo disfruten y apliquen en su vida diaria:

1.Conoce tu entorno
2. Conoce a tu adversario
3. Conoce a tus colaboradores
4. Conoce tus objetivos

Y lo más importante...

5. Conócete a ti mismo

Y la guerra estará ganada...

lunes, 24 de noviembre de 2008

Que sensación mas rara...

Veo la foto de abajo y me provoca ansiedad...no poder ver si tiene las aletas de la nariz dilatadas, no poder ver si tiene los ojos cerrados en un gesto de concentración o si tiene la mirada enfocada en un punto en el techo...me molesta no saber si el cabello cubre sus ojos o si los deja libres para ver el mundo...me molesta no saber si es ella la dueña de la guitarra que se ve al fondo y aún mas si sabe tocarla, no sé si hace a un lado la cortina de esa recámara para ver a sus hijos jugar en el jardín; me molesta no ver su pie derecho, no saber si lo tiene flexionado o estirado para verse mas estilizada, me molesta no ver en su tobillo esa pulsera que la hace sentirse tan sexy y ese estilo francés en sus uñas del pie...me provoca ansiedad el hecho de conocer algunas de las partes pero no conocer el todo porque ¿que es de una mujer sin pie derecho, sin ojos y sin cerebro?

Secretos...


Voy a descubrir los secretos de tu cuerpo, de tu ser...y al obtenerlos voy a ser el guardián que habite en la entrada llena de misterio que se encuentra entre tus piernas.

Conoceré las respuestas a todas las preguntas pero mi boca estará sellada por la lápida hecha de tus besos infinitos y al caer la noche, tus pechos mujer conciliarán mis desvelos y en las madrugadas conciliarán mi sueño, escucharán mis confesiones y compartirán mis propios secretos que girarán en espirales eternas...hasta el centro del deseo.

Siempre...siempre en silencio

domingo, 23 de noviembre de 2008

Unos doritos con chile...

Y como cada domingo, en un reclamo de abstracción sobre la vida, sobre los problemas o sobre el tiempo mismo regresé a mi banca favorita del parque donde el tiempo fluye en cámara lenta y los paseantes son observados metículosamente por mi personalidad voyeur; todos pasan frente a mí sin saber que son analizados, que son involucrados en historias ficticias que espero sean apegadas a las reales (solo para sentirme un buen observador), sé quienes nunca han estado en el parque a esas horas...se ven inseguros, sé quienes esperan una cita...se ven impacientes, sé quienes están a punto de tener un problema...se ven problema, sé quienes son los "sin techo"...a esas horas preparan las bancas para pasar la noche.

Uno de ellos empezó a buscar entre la basura algo de comida, sin éxito, de unos 60 años, canoso, apenas vestido (con este maldito frío húmedo al que estamos tan poco acostumbrados), con los pies tan dañados por la ausencia de zapatos que el dolor era visible; la mirada perdida a causa de alguna droga barata o quizás simplemente por los recuerdos perdidos o los delirios...sabrá Dios; el caso es que haciendo mi obra buena del día y quizás para sentirme menos culpable por analizarlo a fondo, convertir en caso de estudio su miseria y negarme a darle mas dinero a la iglesia, decidí darle lo que traía en la bolsa...que para su -aún más- mala suerte solo eran 30 pesos...

- Amigo, ten esto, cómprate algo.
- mmm (tomándolo)

Lo seguí con la mirada...hasta la farmacia mas cercana, por curiosidad y para seguir en mi plan voyeur, decidí seguirlo también con el cuerpo...

La chica en el mostrador lo observó temerosa, incrédula de ver a su raro cliente...quizás su incredulidad aumentó cuando lo escuchó...

- Deme unos doritos con chile...
- No...agarra algo que te llene (yo, sintiéndome con derechos y también sorprendido)
- Deme esas galletas y los doritos con chile...

La chica me observó brevemente antes de darle lo que pidió como haciendo preguntas que ni siquiera me tomé la molestia de pensar y regresé a la banca del parque donde lo ví pasar nuevamente a mi lado y detenerse...

- Muchas gracias joven, fue usted muy amable
- mmm (ahora yo, como en un "de nada", confundido ante tal propiedad y educación)

Cuando mi abstracción terminó caminé al carro y lo ví, tirado al lado una de las bancas, disponiendo las galletas como en un juego de damas en el piso frío...seleccionando -quien sabe bajo que criterios- cuál de ellas debía ser comida primero...con la mirada perdida nuevamente y por fin entendí que se ésta se debía a sus recuerdos perdidos o a los recuerdos muy presentes de aquello que perdió...

- Buenas noches...(le dije)
- mmm (contestó)


Los ejes de mi carreta - Facundo Cabral

sábado, 22 de noviembre de 2008

Mi bosque encantado...


Eres mi bosque encantado
lleno de robles y cedros
que detiene a la golondrina de las despedidas
que detiene a la alondra de las alegrias
que detiene al mismo paso de los dias

Eres mi bosque encantado
donde esta el eco que corrige mis errores
donde esta el buo que calma mis temores
Eres mi bosque encantado
ese lugar donde todas las cosas que no conozco
tienen nombre

Eres mi bosque encantado
ese increible lugar, donde sin buscar,
todo se puede encontrar

Diferentes ritmos para el latir del corazón
El brillo para los ojos muertos
Delirios empapados en pasión
Palabras que alivian
Esperanzas que confortan
Lágrimas dulces y golpes placenteros
Las ganas de seguir viviendo
La caricia de los labios tersos
y la inspiración para estos versos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Una de estas tardes...


Una de estas tardes...pásatela en Oaxaca, date el tiempo, disfruta el viento que se pasea entre sus calles empedradas, viento sabio que sabiéndolo escuchar te cuenta las historias de La Colonia y de mucho antes...una de estas tardes paseáte por el templo de Santo Domingo y huele el riquísimo café caliente que se sirve en las terrazas, mientras a lo lejos, escuchas como empieza la orquesta a tocar los danzones atemporales que no reconocen diferencias entre generaciones y que por lo tanto mueven a bailar a jóvenes que descubren la sensualidad contenida en sus notas y también a los grandes que recuerdan los viejos tiempos en que los amores se declaraban en la pista de baile, al oído.

Una de estas tardes, en Oaxaca, saborea en esos pequeños cazos de barro, el chocolate caliente, espumoso y con grumos cremosos que se deshacen en tu paladar mientras sin censuras de ningún tipo sopeas ese también riquísimo pan dulce...una de estas tardes, en Oaxaca, disfruta la explosión de color de sus flores, de sus campos, de sus vestigios, de su cielo, de sus interminables campos de maguey, de sus artesanías, de sus alebrijes...disfruta de lo dispar de sus habitantes, del encuentro de culturas de cualquier lugar...

Una de estas tardes en Oaxaca, pon alerta todos tus sentidos y disfruta la ciudad como si fuera el paraíso...porque quizás lo sea.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Dispárame...

Busca una pistola y dispárame lujuria...atácame con las uñas, con la boca, entrelaza tu lengua con la mía y vacía mis ilusiones; desgárrame y reinvéntame, hazme olvidar mis anhelos, hazme olvidar mis intenciones, dime que deje de buscar, de intentar, dime que eres calor, dime que con cada caricia te adueñas de mi alma y me acercas al infierno; no quiero extrañar, no quiero pensar, no quiero esperar, quiero que con el mas intenso de los fuegos forjes el mas frío de los aceros.

Busca una pistola y apunta bien a ese escurridizo y sangrante órgano en mi pecho porque si lo dejas vivo, prometo que se apoderará del tuyo, prometo que voy a hacerte sufrir, que vas a llorar, que vas a enamorarte sin respuesta, que el acero será cálido y por la confianza que genera lo cálido...será mucho más mortal aún.

Hazme caso...con el mas intenso de los fuegos...forja el mas frío de los aceros.